Control temporal de precios por amortización.
Una medida complementaria para zonas tensionadas que calcula rentas máximas a partir del valor amortizable del activo, las inversiones realizadas y una rentabilidad mínima razonable para el propietario.
- El control de precios por sí solo no arregla el problema de la vivienda y debe acompañar a medidas de aumento de oferta.
- Debe garantizar una rentabilidad mínima y razonable para el propietario.
- Solo debería penalizar a quien busque rentabilidades excesivas e injustificadas.
- Debe plantearse siempre como medida temporal porque su resultado será peor que un libre mercado con oferta y demanda balanceadas.
- Premia la inversión en la vivienda porque reformas, mejoras y equipamiento entrarían en el cálculo amortizable.
- Exige una ejecución técnica, jurídica y administrativa precisa para valorar activos antiguos, tasar obras y ordenar mejoras.